En er mundo

Hasta aquel momento me habías dado igual, pero los primeros acordes que ofrecieron los músicos poco después de entrar al vagón en Moncloa fueron los del precioso pasodoble, por eso no pude evitar la tentación de sacarte a bailar. ¡Con qué cara me miraste cuando te tendí la mano! Te pusiste colorada, pero aceptaste y, así, comenzamos. Me fijé, mientras te llevaba entre los brazos, en que, al poco, otras personas iban haciendo lo mismo. Se miraban primero, se aceptaban después y, al final, se abrazaban y bailaban: el señor del traje con la señora del chándal, la de verde con el rapero, la del piercing con el del tatuaje, la del peinado kale borroka con el de la camisa rosa Lacoste, el de los ojos azules con el de los labios carnosos y pelo largo, el de las manos grandes con el que llevaba el manual de Derecho Civil abierto por la página 1404, la de las rastas con la de gafas, los unos con los otros.

En sendas sillas de niños -¿recuerdas?-, unos bebés se tocaban mutuamente las manos mientras sus madres disfrutaban de la música, en la parte del solo de saxofón, amablemente abrazadas. Los más tímidos permanecían en los asientos a la espera de alguien que los sacase a bailar, lo cual siempre se producía, bien en una estación, bien en otra. Pasada Avenida de América, todo el vagón era danza al compás de una música feliz y subterránea, y llegar cada uno a su destino era una despedida dolorosa y para siempre.

Nunca he vuelto a ver a aquellos músicos. ¿Y tú? Ahora han puesto televisión en el metro y la gente la mira enfadada mientras escucha cada uno su música en el mp3.

Publicado en on Mayo 31, 2007 at 12:13 pm Comentarios (4)

Juego de los errores

Juego de los errores

Publicado en on Mayo 29, 2007 at 10:38 am Comentarios (2)

Apotegma

Esa frase tonta, cuya autoría desconozco, que viene a decir que es muy importante conocer la Historia para no repetirla, ¡lo bonita que queda en las carpetas colegiales!

Mirando alrededor, la realidad nos me sugiere que se estudia la Historia en profundidad para poder repetirla lo más fielmente posible.

Publicado en on at 10:06 am Comentarios (1)

Contractura electoral

Esta mañana me he levantado con un dolor en la espalda y en el brazo derecho insoportable. He venido a trabajar becaear con el hieratismo de una estatua egipcia. Algunos japoneses, confundiéndome con uno de los colosos de Memnón, me han sacado fotos. La doctora dice que es de algún esfuerzo en frío. Creo que tiene razón: el esfuerzo de votar, que la “fiesta de la democracia” es cada vez más sufrida y un servidor ya no está para juergas, y menos si te dan garrafón, que es lo que nos vienen dando mayormente. Relajante muscular, ajo y agua.

Publicado en on Mayo 28, 2007 at 10:57 am Comentarios (0)

Jornada de reflexión

Bajando en el autobús a trabajar, el conductor llevaba en la radio esta canción de Rosario, la cual, gracias al buscar/reemplazar del Word, se puede acomodar a este tiempo electoral que padecemos y que, por fortuna, terminará el domingo. Esperemos que no lo haga como el rosario de la aurora.

el-voto.jpg

Publicado en on Mayo 25, 2007 at 4:22 pm Comentarios (4)

Recuerdo infantil

Na herba

(Foto de Raúl Coelho para http://www.diariodetrasosmontes.com)

Publicado en on Mayo 18, 2007 at 4:47 pm Comentarios (1)

Nebulosa del cangrejo

nebulosa del cangrejo

(Foto del Hubble)

Publicado en on at 4:42 pm Comentarios (1)

De los momentos y otras efervescencias

—No, yo más bien me refiero al momento en que, estando en un garito lleno de gente, os besáis sexualmente sin que os importe nada más en absoluto, y os metéis mano descaradamente por fuera y por dentro del pantalón, por encima y por debajo de la falda; por entre los botones de la blusa y por debajo de la camiseta, luchando contra el sujetador, contra los botones del pantalón, contra los calzoncillos, contra el cinturón, contra el elástico de las bragas, superando las barreras textiles e indumentarias que el decoro, la buena educación y el diseño prêt-à-porter han puesto entre las personas durante milenios. Sin hacer caso del mundo porque el mundo se queda reducido a vosotros dos. Hablo del momento en que, hambrientos, os mordéis el cuello y os coméis enteros, y se escapa la saliva por todas partes; cuando os buscáis y cualquier movimiento es genital. Cuando se pierde el sentido común en beneficio del sentido sexual, cuando gobiernan las leyes de la Química, cuando sólo se puede tirar para adelante, cuando manda el instinto, cuando la sangre hierve, pasado el punto de no-retorno. A ese momento me refiero, a ese estado de conciencia o de inconsciencia, tan frecuente al principio y del cual creemos que tiene por enemigas a la edad o a la costumbre. Ese momento tan indecorosamente bello, por el que morimos, tan sublime.

Publicado en on at 2:31 pm Comentarios (2)

Saudade no 17 de maio

manzalvos

Agora entendes.

Perto da noitiña, no solpor de xulio, ollabas dende a terraza: voltaban as vacas vagamente á corte para seren muxidas, voltaba o magote lixeiro, un río de lá, coma fuxindo do lobo; voltaba a xente coa ferramenta ao lombo, espalladoiras, sachas, machadas, engazos; algúns ficaban nas cortiñas a rega-lo millo ou as patacas.A rega-lo fruto. Voltaban as burras carregadas con herba verde dos segadeiros. Herbiña fresca. O ar era unha mistura amable de terra, auga, herba, vacas, ovellas e pementos fritidos en aceite oliva.

Agora entendes.

Ti eras un meniño con pantalóns curtos e mocos caendo do nariz, cun pau de castiñeiro na man convertido en Excalibur. Con feridas nos xeonllos de subires ás arbres a veres os nius. Un meniño que pasaba medo pola noite das pantasmas, dos aparecidos, da raposa, dos lobos, mouchos, coruxas, sapos e bruxas; demos, trasgos e diaños.

E todo fuxiu porque tempus fugit. Fuxiu o gando, fuxiu o lobo, fuxiu a xente. Tamén fuxiron as pantasmas. Non fuxiu a memoria, morriña dunha idade enteira que agarda no maxín. E a saudade é un salvoconducto cara á felicidade.

Publicado en on Mayo 17, 2007 at 9:21 am Comentarios (3)

El ojo de gato

Ojo de gato

(Fotografía: Telescopio espacial Hubble)

 A un poco más de 3000 años-luz, desde la parte de la Constelación del Dragón, la Nebulosa del Ojo de gato (NGC 6543) nos observa. Seguro que lo flipa en colores. Preciosos colores.

Publicado en on Mayo 14, 2007 at 9:48 am Comentarios (4)