Que alguien se tire tiempo y tiempo para sacar una carrera, y que luego la cosa se tuerza, es todo uno:
Martínez de Sousa lo califica como vulgarismo y Manuel Seco debe de pensar que a un hablante de español no se le planteará esa duda jamás porque no la incluye en su diccionario.
Y a mí me da un poco igual, pero ¡hay que ver cómo son algunos!













