A mí, por la cuenta que me tiene, me resultan interesantes estas reflexiones hechas por Emilio Calatayud, Juez de Menores de Granada, que participó en las II Jornadas sobre Prevención de Drogodependencias organizadas por FEPEL:
A mí, por la cuenta que me tiene, me resultan interesantes estas reflexiones hechas por Emilio Calatayud, Juez de Menores de Granada, que participó en las II Jornadas sobre Prevención de Drogodependencias organizadas por FEPEL:
Guiomar ha nacido. ¡Es tan guapa! ¡Es tan bonita!
Ayer, a las 14:25, en el Hospital de El Escorial. Todo fue fenomenal. Es igualita que Adriano.
Verla nacer a ella y ver a V parir sigue siendo algo que todavía se me escapa de las palabras y de la sintaxis. A ver si algún día…
|
A |
driano crece y juega y ríe y llora y aprende y me tira de las orejas y me mete el dedo en la nariz y me llama cuando estoy ocupado y tira de mi mano para que lo acompañe y no quiere comer la fruta —¡no, no, no, no no!— y sus pedos huelen fatal y me echa sonrisas y descoloca los libros y le encanta encender el lavavajillas y me tira besos desde lejos y no quiere salirse de la bañera y lanza por el balcón mis cosas a la calle y me hace pedorretas y se alegra de verme y me ha dicho V que metió una galleta maría en el dvd y le gusta buscar la Luna en el cielo y encuentra todos los aviones y le duelen los dientes y se pone mimoso y nos vamos a la camita y me tumbo con él y se queda dormido contra mí y si me voy de la habitación me llama y me señala con su mano el lugar donde quiere que me tumbe, a su lado, a su ladito. Y se vuelve a dormir, cubierto de besos, de besitos.
Es el hombre de mi vida.
Pues me parece que lo de los 2.500 euros a las familias por cada alumbramiento es algo que nos va a venir muy bien, y que agradezco infinitamente. En la otra cara de la moneda critican la medida diciendo que es menos de lo que ellos proponían para las municipales. Bueno, pues que lo cumplan allá donde han ganado las municipales y, si eso, ya cuando ganen las generales, que suban la ayuda hasta lo que prometían, que también se lo agradecerán mucho los padres que para entonces lo sean. Yo espero que ya no me pille, pordiós.
En cumplimiento con lo establecido en la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, hago saber:
(Voy a empezar a mirar con desconfianza a los niños del parque)
| H |
abrá notado quien a este lugar suela acercarse —perdóneseme el estilo, acabo de releer el Quijote— que puede no venirle muy al caso el lema que lo encabeza: De la paternidad y otras efervescencias. Y digo esto por un motivo que sin duda debió de dejar confundido al lector, y el tal motivo es que para nada se haya dejado en los anales manzalveños constancia y memoria del nacimiento de Adriano, del que cualquier buen entendimiento habría esperado por lo menos un capítulo enteramente dedicado. Y como no lo hayas visto, lector decepcionado, sin duda habrás pensado que, con esta omisión, Duarte haya preferido indeterminar el día, el mes, el año y el siglo que lo vieron nacer por darle un caráter mítico y legendario, como tampoco se supo de muchos otros que gozaron de gran nombre y fama por todo lo descubierto del orbe. (more…)
No tenía ningún sentido. ¡Resultaba tan evitable, tan innecesario! Un padre y su hijo. Apenas un minuto antes, acorralados y espantados de miedo entre las balas palestinoisraelitas. Un padre y su hijo. El padre lo protegía con su cuerpo. El niño se agarraba a la camisa de su padre y se apretaba contra él. Lloraba. Una bala y un niño. El niño yacía muerto en el regazo de su padre, que ya no tenía que protegerse de nada. Terribles convulsiones sacudían su cuerpo. Horror. Terror. Dolor.
Tal vez a la Vida -esa cosa- no le importe por quién sea sustentada.