Nunca llegué a pensar que pudiera existir un periódico en internet más desinformativo que la Libertad Digital de Losantos. Pero todo es superable en esta vida. El plural, de Enric Sopena, gana en el fondo y en la forma, aunque sea más cutre. Lo más destacable de esta inmundicia digital es lo de sus respectivos nombres. Ambas palabras -’libertad’ en uno y ‘plural’ en el otro- se despojan de su significado en el diccionario para convertirse en sinónimos de ‘indecencia’, de ‘degeneración’, de ‘brutalidad’, de ‘estulticia’, de ‘mentira’, de etcétera. Pero la culpa es mía por leerlos, aunque sea por encima.
-¿Y por qué los lee, Duarte?
-Por vicio; por puro vicio.
